Espejo que al mirarse uno en ti el tiempo delatas, que al contemplarse uno en ti se quejan los años que pasan y la juventud que con tanta rapidez se escapa.
Espejo tu sinceridad a veces duele.
No tienes filtros que nos repare ni tacto que nos halague.
Nos cuentas la verdad con solo mirarte,y nos recuerdas cada día que el inexorable tiempo todo lo transforma!.
Es inevitable!
Espejo hoy como ayer te miré y me miré y tu crueldad la sentí mucho más hiriente,.. cómo ese corazón que ha perdido a su ser amado.
La juventud es un tesoro del que uno no se percata, no lo valora hasta que el irremediable reloj sus afiladas agujas lo mata.
Tiene esa chispa la mocedad que pareciese que nunca se apaga.
Pero hoy en ti me he mirado y una lágrima tímidamente por mi mejilla ha resbalado, he visto que mi primavera ya se ha esfumado.
Y la añoro en el espejo ya que de mi alma aún no se ha marchado.
Y he llorado de tristeza y también de rabia ...por no haber sabido aprovechar aquellos maravillosos años que la vida me había regalado.
Nunca fui totalmente consciente del valor de ser joven.
Y ahora que soy consciente ya el tiempo lo ha marchitado.
Pero alma mía!
Tu no sabes de espejos, ni de tiempo ni de lozanía.
Tu vibras ahí adentro.
Tu luchas cada día, para recordarme que a la juventud se la lleva por dentro.
Aunque afuera el villano cristal traicione a tu sabiduría.