¡Oh, huésped de las sombras, mal callado,
que en el jardín de carne haces tu nido!
¿Qué abismo te engendró, qué dios airado
te dio poder sobre el cuerpo dormido?
Eres reloj de arena desangrada,
negro gusano de la flor marchita,
tempestad en la sangre aprisionada,
sombra que al sol su resplandor le quita.
Mas no has de alzarte en vencedor eterno,
ni ha de rendirse el corazón herido;
ninguna noche reinará por siempre,
ni será el miedo nuestro último destino.
¡Cáncer, llegará el día en que te venceremos!
Con el valor, la ciencia y la promesa,
con cada cuerpo que por ti tembló,
con cada mano que sostuvo otra mano,
y el amor que jamás se doblegó.
¡Cáncer, llegará el día en que te venceremos!
¡Llegará el día en que tu sombra ceda,
en que la luz no conozca tu prisión!
Y al fin la vida, libre de tus cadenas,
alzará victoriosa su canción.
Podrás nombrarte abismo, dolor o noche larga,
pero la última palabra siempre será la vida...
¡Cáncer, te venceremos!
L. T.
October 13 -2026