Adanau Santana

Carta a Doña Rosa

Y entonces pensé en la muerte, en esa terrible ausencia en
a nostalgia, esa que sentí fuerte al saber que había partido.
Afuera llueve, el cielo llora su llamado al descanso y siento
un fresco así como la noticia que recibí que estaba apunto 
de irse.
Duerme, descansa en paz querida Rosa.