IAEM

BRICOLAJE

Bienvenidos al diálogo de mis saberes.

A mi distribución equitativa, a mi buen vivir,

a mi visión humanista, a la difusión de mis conocimientos, rindo cuentas al peritaje artístico por mi apropiación inédita de mi flora y fauna, esa que inspira armonía y paz, esa, la gloria del alcatraz.

 

Respeto lo artístico y cultural, también las ambigüedades plurinacional. 

Al arbitraje de mi oltanaje y eso que soy a pedal, con muscular y paladar estímulo perpendicular, de trazo grueso existencial.

 

Domino mi técnica que se pule cómo en la selva un jaguar, cómo en las alturas el majestuoso ejemplar, como en el llano el místico caimán. 

 

De lo urbano aprendí que puedo ser feliz y escabullirme como lombriz, aprendí a pasar barniz a los malos ratos, porque la transparencia no es para novatos, llevo años malgastando y lo sigo haciendo por pinceles  que no estoy usando. 

 

Hago incapie cuando hubo oportunidad y la desperdicie, pudiendo besarte, preferí la sobriedad qué la oportunidad del embriagante. Me arrepiento de al menos una vez probarte.

 

Los recuerdos son pasajeros, lo diría el de enfermedad en ambos emiferios.

Parece que tengo edad de abuelo, salgo poco disfruto más al loco, que aprecia los colibríes que visitan el jardín maravilloso.