La Cerillera

Desvelo

Siento mis pies ligeros,

distraídos,

yendo de aquí a allí.

 

Dejan marchar los días,

ligeros,

desprendiendo trozos.

 

Y mientras, 

coso domingos,

vulgares y quietos,

en este octubre extraño.

 

Mi sombra se escapa de noche,

dejándome con mi piel pálida

expuesta como un faro.

 

Desvelo absurdo

de sueños raros.

 

Reviso mi caja de anhelos,

tan pequeña y frágil,

a punto de deshacerse entre mis dedos.


¿Quizás me miren las estrellas tiritonas?