Midnightfrases

I Will Always Love You, Boluda

Hay promesas que no se hacen en voz alta.

Se quedan viviendo en algún lugar del pecho,

sobreviven a los inviernos,

a las despedidas que nunca ocurrieron

y a los futuros que jamás aprendieron a existir.

 

Si pudiera abrazarte una última vez,

no intentaría cambiar nuestra historia.

No te pediría explicaciones,

ni buscaría en tus ojos

una respuesta que ya no me pertenece.

 

Te abrazaría solamente.

 

Te tomaría las manos

y las besaría despacio,

con la ternura de quien comprende

que no todo lo amado está destinado a quedarse,

pero que nada de lo verdadero

necesita convertirse en mentira

para poder terminar.

 

Y quizá, antes de soltarte,

con esa mezcla de amor y familiaridad

que ninguna distancia consigue explicar,

te diría:

 

I will always love you, boluda.

 

No como una espera.

No como una deuda.

No como una manera de pedirte que vuelvas.

 

Sino como quien honra

lo que alguna vez le hizo sentir vivo.

 

Porque prometer amor eterno

no significa prometer una presencia,

ni detener la vida frente a una ausencia.

A veces significa aceptar que alguien

tendrá siempre un pequeño lugar en nuestra historia,

aunque el camino nos lleve

a ciudades distintas,

a otros brazos,

a versiones de nosotros

que todavía no conocemos.

 

Y esa promesa también es para mí.

 

Para el hombre que fui,

que amó con miedo,

que se equivocó intentando no perder,

que tuvo que aprender, demasiado tarde,

que el amor no puede pedirle al otro

que deje de ser libre.

 

Para el hombre que soy,

que todavía siente nostalgia,

pero vuelve a reír,

que aprende a besar sin culpa,

a mirar el futuro sin traicionar sus recuerdos,

a comprender que seguir viviendo

no disminuye lo que alguna vez sintió.

 

Y para el hombre que seré,

al que todavía le esperan

aeropuertos, primaveras,

noches de música,

cafés que aún no saben mi nombre,

manos que todavía no he sostenido

y motivos para volver a creer.

 

También a él le hago una promesa:

 

No voy a cerrar mi corazón

para demostrar que un día amé de verdad.

No voy a confundir la lealtad al pasado

con la renuncia a mi futuro.

No voy a dejar de buscar la belleza

solo porque alguna vez

la encontré en un lugar del que tuve que irme.

 

A ti, por haber sido parte de mi historia.

A mí, por haber sobrevivido a su final.

A la vida, por todo lo que me quitó

y por aquello que aún guarda en secreto.

 

Y a lo que viene,

que no tiene la obligación de parecerse

a ninguno de mis sueños anteriores.

 

No sé cuánto dura el amor.

No sé qué permanece cuando dos personas

dejan de pertenecerse.

Pero sé que no quiero salir de esta vida

amando menos por miedo a perder otra vez.

 

Así que sí, boluda.

 

I will always love you.

 

A ti, en el lugar que ahora ocupas en mi memoria.

A mí, incluso en los días en que me cueste reconocerme.

A la vida, con todas sus despedidas

y su absurda manera de volver a sorprendernos.

 

Y a todo lo que todavía no ha llegado.

 

Porque si algo quiero prometerme para siempre,

no es que nunca volveré a perder a nadie.

 

Es que, pase lo que pase,

nunca dejaré de tener el valor

de volver a amar.