Siempre seremos amigos,
no importa dónde estés o
si estás con otro igual a mí,
ocuparé tu corazón aunque
sea en la lejanía de mi casa.
No comprendes la soledad
con la que vine a tu existencia,
amigos… algo difícil de conseguir,
pero que tú me enseñaste que nunca
fue para siempre… apareciste y te quedaste.
Y cuando todo estaba mal,
no sabía llamarte o no, me veías,
me escribías y si no decía nada
en un largo rato… te preocupabas,
eso… para mí… vale por todo un mes.
Si te mudas a otro continente,
dímelo en una hora antes de todo,
abrázame fuerte como si quisieras
fusionarte en mí, evita que nuestro
único momento… sea de pura tristeza.