MI COMPAÑERO
(A mi querido Pastor Alemán Kimon)
Tú, que me acompañas,
callado, con tus ojos solo mirando,
con tu amor sincero,
sin interés y sin enojos,
si hoy comes, nada dices y si no comes,
tampoco maldices.
Duermes a cualquier rato y en un rincón
sin importarte si hay cama o solo colchón,
si hay frazada para el frío, ventilador en el verano,
mosquitero en las noches, o solo el cielo de techo.
Eres fiel, preocupado, obediente, mas no humilde,
respetas, a tus conocidos, pues amigos, pocos,
enamorado, como un Don Juan, y en cada puerta,
una novia cargada.
Campeón, y con premios para exhibir, dispuesto
a combatir, en cualquier arena, contra los
enemigos, que por muy grande que sean, los desafías.
Hoy de ti me acuerdo y es justo que también tengas
un poema que contar.