Cantos detrás de las estrellas
que hechizan al mundo,
polvo que va cayendo al vacío
y arrastra tras de sí
coplas de rapsodas ebrios.
Susurros desde las simas
pugnando por salir a la superficie del universo
para huir del
silencio lúgubre.
Angeles cantores
que descienden a la tierra
y nos guían a través de las tinieblas,
en busca de sirenas
para seducirnos en
la pureza
de lagos vírgenes.