Ian Blem

Nunca es como imaginamos

Nunca es como imaginamos,

el dolor es dolor 

aunque no esté en nosotros.

¿Cómo ver el mundo?

Si éstas pocas palabras

que intento utilizar

nunca podrán explicar

la razón de las lágrimas.

He fingido y me han mentido,

y quizá esas mentiras que me repito

me hacen mantener la cordura.

Pero, es que ¡hay tanto olvido!

Casi no recuerdo la voz

de aquellos que se han ido.

¿Me hará eso un mal amigo?

A veces, algunas veces

sólo hace falta quedarse

y que el silencio acompañe.

Conozco mi tristeza y mi soledad,

también sé lo grande que es mi ignorancia,

y que a veces no alcanza 

con decir: «calma, todo pasa».

Seguro que todo se olvida

pero mientras permanezca 

el sentimiento es nuestro,

improbable que sea como el de los demás.