Amor, que cansados llegamos
al mas esperado de nuestros sueños,
cuántas veces seguimos adelante
sin pensar como corría el tiempo.
Algo de tristeza me encoge el corazón,
porque hemos trabajado sin descanso
y ahora no sé si nos quedan fuerzas
para disfrutar de todo lo soñado.
Pero aunque nos veo cansados, mi vida,
sé que nuestra ilusión no se apaga,
que aunque no se vea está escondida
esperando ser vista mañana.
Porque esa casa no será lo construído,
será lo vivido hasta llegar a ella;
cuando por fin nos sentemos juntos,
los cuatro, para dejar nuestras huellas.
Los niños, tú y yo,
sin prisas,
sin planes,
sin ahorrar ...
sin tener que poder con todo.
Que la vida, que tanto nos ha pedido,
nos deje, al fin, un poco de libertad,
que podamos ser dichosos,
vivir seguros, tranquilos y en paz.