Una rosa, asi, bella. llena de perfume
conteniendo en el tallo tus espinas.
No para atacar, sino como defensa
de los depredadores de la vida.
Creciste rebelde, sin importarte
absolutamente nada de paradigmas
fuiste parte de mi gran jardin
jamás me rozaron tus espinas.
Hoy, en mi jardín quedó un vacío;
por querer protegerme nadie me avisó
que entre tanto lugar florido
la rosa, sin aviso… se secó.
Y no, tampoco hoy hablo de rosas.
Te extrañaré siempre Elvi.