Mirta C. Sly

NO, No hablo de rosas

 

Una rosa, asi, bella. llena de perfume

conteniendo en el tallo tus espinas.

No para atacar, sino como defensa

de los depredadores de la vida.

 

Creciste rebelde, sin importarte

absolutamente nada de paradigmas

fuiste parte de mi gran jardin

jamás me rozaron tus espinas.

 

Hoy, en mi jardín quedó un vacío;

por querer protegerme nadie me avisó

que entre tanto lugar florido

la rosa, sin aviso… se secó.

 

Y no, tampoco hoy  hablo de rosas.

Te extrañaré siempre Elvi.