Alguien que aprendió

La lección del cenzontle

Me enseñaste sin querer lo que hace el cenzontle:

no conserva ni un solo canto, los roba todos,

así hiciste conmigo.

No te quedaste con mi voz,

te quedaste con mi manera de decir buenos días,

y ahora lo repites en otra casa,

con otra luz creyendo que es tuya...

y un poco sí lo es.