El amor es un personal perfume
que impregna corazón y alma.
No hablo de atracción química,
que a mis corporales ansiedades calma.
Ese perfume solo lo tienes tú
y es el que se ha infiltrado
en el jardín de mi corazón…
y mi vida… ha cambiado.
Es tu sello de personalidad
esperando la “nariz” apropiada
que detecte su fragancia
entre tantas almas encarnadas.
Y así nos encontraremos,
aún a pesar de nuestras células
que desean fiesta carnal…
Sobrevivencia inmadura.
Nuestros jardines cordiales
Vestirán sus mejores flores
empapando con su perfume
nuestras vidas y sus pasiones.
Angel Miguel