Baila el viento con los árboles
tejiendo sus ramas,
balanceándose
empuja lento sus hoja doradas.
Polvareda crujiente
alfombra de colores crudos, tierra, arena.
Hay un camino que atraviesa
brillando el sol
sendas perdidas,
para recorrerlas en soledad
contemplando
los tonos resonantes
al hueso del otoño.
La voz palpita
el cuerpo hormiguea
la quietud me respira.
La brisa acaricia y seca lágrimas
te arrulla y ayuda a seguir,
a ser más fuerte a no decaer.
Aunada con la armonía
de la naturaleza
mis raíces están ahí
se siente la calma
oliendo la frescura del bosque en otoño
11/10/2026