Jaime S Tallon

La marcha de los hombres

LA MARCHA DE LOS HOMBRES.

La luna ilumina el pedregal

         por donde los hombres caminan ya

         dejando a un lado su sombra

         que ya no les sigue más.

Hombres sin rostros, sin una sonrisa

         con gestos amargos de la guerra,

         pasada por ellos ya

         cuerpos truncados, pies perdidos

         brazos sin tronco, troncos sin cabezas,

         vísceras por doquier, en el pedregal están.

La luna ilumina el pedregal

         por donde los pies caminan ya

         cansados de marchar, agotados de andar,

         las manos tapadas con trapos, escondiendo,

         las úlceras de la pena y del dolor de matar.

 

         Esqueletos fatigados de soportar el arma de matar ilusiones

         dejando en su torpe vagar, una estela de pensamientos

         cercenados por la metralla.

 

El enemigo está cerca, se escucha su rugir,

         los pies caminan ya cansados de marchar,

         agotados de andar,

 

Una nube de muerte se acerca a lo lejos,

         se escucha el rugir del enemigo, que ya presto está

 

Cuántos irán a morir, cuántos a gemir, cuantos brazos,

         cercenará la metralla, cuántas barrigas abrirá.

 

          La luna ya no ilumina el pedregal.