El amor no es para todos,
el romance sí. Porque amar
significa seguir eligiendo
a la misma persona, siempre.
En cambio, el romance es buscar
la emoción eterna, el éxtasis infinito.
Amar implica seguir fiel a la elección
incluso cuando todo esté en contra.
El romance se compra, la emoción
se puede obtener usando una máscara
para que no vean quién eres realmente.
Los he visto calculando
cuánto pueden permitirse gastar
para obtener su satisfacción.
El amor no es para el que quiere,
sino para aquellos que incluso con dolor saben sostener.
El romance abunda, el amor es más escaso,
tal vez porque es más difícil
poner las emociones ajenas
antes que las nuestras,
y ayudar sin esperar nada a cambio.