Me desperté con la esencia
que aún conserva la almohada,
y vi tu figura amada
cual la más bella secuencia.
Allí frente a la ventana
estabas mirando al mar,
queriendo inmortalizar
aquella hermosa mañana.
Con tu silueta desnuda
todo se vuelve fulgor,
y el brillo de tanto amor
a tu belleza saluda.
Dejo atrás el blanco lino
y el calor de nuestro lecho,
para pegarme a tu pecho,
hacia tu espalda camino.
Y abrazado a tu cintura
miro al mar desde el cristal,
en un instante inmortal
desbordante de ternura.
Classman