Fiebre en el corazón… Para Álvaro S.
Era necesario sentir esa fiebre y no solo en la frente,
También en la piel, alma y corazón.
Ya la sentimos nos envolvió en sus llamas,
y dejamos que la fiebre nos envuelva en ese fuego abrazador.
Necesitamos estar en comunión, para que los dos sintamos,
La medida que los dos necesitamos para estar juntos.
Dejar que las manos reconozcan este amor guardado de los dos,
Solo con sentir la piel y el olor que nos identifica.
Dejamos en una tasa un puño de tierra y una semilla y de esa
Semilla germinó este amor que por años no lo dejamos crecer,
Por miedo tal vez, por no atrevernos a decir lo que desde un principio
Sentimos. Pero fue cuando yo supe que mi oficio era amarte porque
Es un oficio que vi ejercer a mi madre, ella amaba a mi padre con devoción
Porque el era lo mas importante para ella, no más que a nosotros,
Pero de ella aprendí amar con el alma y devoción.
Sin duda medir la temperatura del amor es importante y el termómetro
Sube la temperatura cuando nos tenemos y sentimos la fiebre en la carne,
Alma, vida y corazón, y contra no podemos oponemos, porque nos hierve
La sangre, de deseos de estar juntos, llevamos la fiebre del amor por dentro,
y al final hicimos una mudanza, para alojarnos en el corazón de los dos,
Y dejemos fluir la fiebre en la piel, alma, vida y corazón. Te amo, amor.
Alicia Pérez Hernández...México
No es la pluma la que escribe, es el alma
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Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,
tú los conoces bien son besos míos
inventados por mí, para tu boca.
Gabriela Mistral