Deslizan las estatuas con sus pasos de arena,
mientras caen del cielo palabras muy henchidas,
dibujando ondulantes los mapas de la ruta;
donde el tiempo se triza sin encontrar la pena.
Corren agolpándose
incunables futuros
bebiéndose la mueca
obtusa de su sombra
Epopeyas de camas bajo de las pelusas,
licuando lúmen sobre la piel del cascabel.
contendientes escapan con broquel de cartón.
Lanza su sororidad ecos de inexistencia
con mudez carcomida
por naves del mañana.
Están sin presentismo,
dejando huellas marcadas
firmes por el feroz viento.
Gran esfinge núbea
dentro del gris platillo
rebosante de escarchas
babeantes, sin humo.
No te aflija el desorden;
profusos funcionarios
tenemos vivos en el mundo.