Llueve… y el cielo desgrana
sus perlas sobre el jardín;
tiembla la tarde lejana
con un perfume de jazmín.
Hay en la lluvia un lamento
de violines en la bruma,
un suspiro que trae el viento
y entre los árboles se esfuma.
Cada gota que desciende
sobre el silencio otoñal
es una lágrima que enciende
un recuerdo sentimental.
La fuente canta, dormida,
su melodía de cristal,
y parece que la vida
se vuelve dulce y musical.
¡Oh, lluvia! Ninfa plateada,
de cabellera de tul,
vienes del cielo encantada
a besar la tierra azul.
Y en tu murmullo sereno,
que sabe a ausencia y a flor,
hay un corazón moreno
que llora de dulce amor.
No sé si llueve en el cielo
o si llueve en mi interior;
si son las nubes mi duelo
o es mi alma la que llora de amor.
Mas cuando cesa tu canto
y vuelve la luz al rosal,
queda en mi pecho el encanto
de tu tristeza inmortal.
Annabeth 🥀
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