Sus historias y argumentos de ellos, variados, ahora dan risan porque a poco que nos demos cuenta resultan tremendamente identificables con una generación que en los últimos cincuenta años - desde la muerte del penúltimo de los fascista españoles, el que impuso cuarenta años extras de dictadura -, no han hecho nada por cambiar nada; ahora, estos que acampan en la Puerta del Sol, en Madrid, ponen delante del espejo un país y una sociedad llena de mentiras y contradicciones, y no lo saben. Ahora, digo, quieren usar a Maricarmen como ejemplo de un fracaso, de un sistema al que han amparado en todo este tiempo y al que han votado, democráticamente, en las urnas, o eso creen. Han estado equivocados todo este tiempo, lo están hoy y seguirán equivocados por los próximos cincuenta años si no derrocan todas las instituciones de este sistema político putrefacto y que arrancó con la Constitución del 78; en su tiempo ya lo dijo, escrito, el escritor y dramaturgo español Valle de Inclán: “España es una aberración de la historia de Europa” ¿Europa, qué Europa…?
Leyendo sobre Europa: Hoy Europa ya es, desde hace más de dos mil años, la historia fea de un dios con la hija de un rey que, en su momento, se transformó en toro ibérico para raptarla (Leyendas de España). Lo nada extraño de todo esto está en que Europa (como Imperio criminal de la Roma antigua) ni tan siquiera era entonces Europa sino una simple y vulgar ciudad fenicia en el sur del actual Líbano (de ahí, del Líbano y de los libaneses nace el nombre de España y cuya traducción es; Tierra de conejos). Desde entonces, e incluso antes, todo en Europa es mezcla humana, sociedades mestizas; lo es en lo que se lee en “El continente oscuro” como así lo bautizó e impuso el escritor británico Mark Mazower en su libro “La Europa Negra”, libro que tengo pendiente de acabar de leer. La Historia de Europa, en la cual se incluye el nombre de España como un simple accidente geográfico, es la historiografía de unos hechos que fueron metidos en una especie de coctelera y que dice que lo que salió de ahí aún no se sabe bien qué es y menos aún qué podría ser en un futuro próximo. Recomiendo la lectura, sencilla y rápida del librito “Europeana” de tan solo 224 páginas, del escritor checo Patrik Ourendnik en el cual se hace un breve repaso de la intrahistoria de la Europa del siglo XX y de la cual hasta el poeta chileno Nicanor Parra genera y crea una versión en la que el lector va desde la angustia a la confusión, desde el asombro por lo que lee a la desesperación por una mezcla - vista desde una mirada de hoy, decepcionante - de moralismo cansino, frustrante que da miedo.
Es en todo esto arriba expuesto en lo que me he acordado estos días al ver cómo y de qué manera en estos momentos gravísimos, políticamente, se sigue engañando a la sociedad del futuro. Insisto en las palabras que me dijo el Nobel de Literatura José Saramago: “Un optimista es un pesimista bien informado.. Dicho.