Éramos unas niñas cuando nos enamoramos, ¿qué íbamos a saber del amor?
Yo no sabía si el amor iba a tener un color, una forma o un sonido, pero cuando te conocí, me di cuenta de que todos mis sentidos iban a experimentar el sabor del amor, y así fue. Solo me bastó un instante para poder ver cómo iba a ser mi vida al lado de mi querida.
Conforme pasaban los días, más me convencía de que tu alma y mi alma estaban destinadas a ser una misma.
Ahora sé que el amor sí tiene un color, y que va cambiando conforme a las tonalidades de tu corazón; el mío siempre es del mismo color porque, amor, yo te amo siempre desde lo más profundo de mi corazón.
-Fernanda