Siempre te llevaré en mi alma,
como luz que no termina,
esa llama que ilumina,
que me regala su calma;
eres sombra de esa palma
bajo un sol que me calcina,
protección que no termina
y que nuestro ayer empalma;
me seguiré inspirando
en tu recuerdo inmortal
mi bella estrella en mi cielo;
siempre y por siempre pintando
la silueta celestial
que se quedó como anhelo...