Pensaréis que estaré como una cabro,
que perdí la retórica y el juicia
despreciando el valor de la palabro
con el uso de un género ficticia
donde toda razón se descalabro
y la norma se postra al sevicia
de la desconcordancia que se labro
bajo efectos de algún extraño vicia.
Pero no, no busquéis ningún motiva
sideral: no llegué de otro planeto
y no estoy reclamando un donativa.
Como sueño con ser medio poeto,
en el punto de mira mi objetiva
es sencillo: llegar hasta la meto. 😉