O. B.

No fue tú culpa

La verdad,

sí me dolió que te fueras.

Creo que pudiste notarlo.

Aunque sea bueno fingiendo,

me gusta creer
que eras capaz de descifrarme.

Me da un poco de vergüenza admitirlo,

porque qué poco fue el tiempo
que te tuve entre mis brazos.

Llegaste sin avisar,
y sin buscarlo,

escondida entre el frío
y las lluvias de otoño y diciembre.

Y así mismo te fuiste.

La verdad es que no entiendo el porqué,

ni sé si algún día lo entienda.

Y creo que tampoco
me dan ganas de hacerlo.

El tiempo que pasamos
fue tan corto y repentino

que me sentía sin derecho
siquiera a ponerme triste al respecto.

Pero no pude evitarlo.

Jaja.

Sabes,

no es tu culpa,

sino de este corazón mío
que se adelantó,

que se inventó mil y una historias contigo
y que después ya no las soportó.

Aquel corazón que intentó
por tanto tiempo

culpar a tu sonrisa
por ilusionarlo,

pero que no pudo.

Porque qué bonito fue
ver tu sonrisa de cerca,

aunque haya sido solo
por una temporada.

Qué tonto el corazón mío,

que siente demasiado
y que luego resiente
el no poder soportarlo.

Pero qué valiente es mi corazón
por no avergonzarse ni esconderse.

Porque ahora ya no me avergüenza admitir
que me quedé con tantas ganas
de hacerte más preguntas sobre ti.

Como por qué siempre usas
camisas de manga larga.

O qué pastel es tu favorito
para tu cumpleaños.

Pero hoy

tengo otras preguntas
que nunca pensé siquiera en hacer.

Por ejemplo,

¿por qué me hiciste creer
que sí veríamos esa película juntos?

O también,

¿por qué me hiciste creer
que íbamos a desayunar juntos chilaquiles?

Creo que todo lo puedo resumir en:

¿Por qué me hiciste creer
que sí tendría la oportunidad
de conocerte de verdad?

O ¿por qué me hiciste creer
que lo que sentía era mutuo?

Yo pensé que Dios
al fin me había sonreído contigo.

Pero hoy ya ni siquiera pienso
en cuál fue la lección
que tuve que haber aprendido contigo.

Chance y después lo sepa.

Hoy no creo.

Hoy ya no estoy
tan triste como ayer.

Nunca fue tu culpa.

Tal vez,

y solo tal vez,

siempre fue mi culpa.