Escribiré cualquier excusa al aire, una duda simple un libro prestado, sólo para romper el silencio, y terminar a tu lado.
Diré que el camino me trajo sin prisa, que olvido cosas cuando cae la tarde, pero la verdad no guarda secreto, buscar tu mirada es mi única excusa.
Cruzarme en tus pasos no es coincidencia, es la forma en que gira mi mundo, esperando apenas me veas sonrías y me dé la gana quedarme un segundo.
Así que no importa el motivo inventado, ni el pretexto absurdo que hoy te comparta, mientras el destino termine en tus manos y la prisa sea simplemente encontrarte.