Dentro del laberinto
No se distinguen las horas
No hay origen ni principio
Ni mañanas con aurora
Se pierden los nombres
No existe la historia
Solo un dolor insomne
Que me barre,
Como a la arena las olas
Con las galas del difunto,
Expuesto, a la menoria
Camino en el laberinto
Sangrando lo que no se nombra
Será quizás mañana
Cuando broten las amapolas
Solo por un día
Todo lo demás me sobra