Sergio v Rodrigues VIVENCIAS EN LETRAS

MI ARGENTINA HOY ...................EDUCACION COMBATIENDO EL CAPITAL

“Todos los que estuvimos en el Pizzurno somos estudiantes. Y lo hicimos porque estamos hartos de no poder estudiar en condiciones dignas”,  uno de les estudiantes que realizaron este miércoles la sentada pacífica en la Secretaría de Educación. La acción de protesta terminó con un desalojo policial y con el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, filmando a los jóvenes con su celular. Luego de amenazar con denunciarlos penalmente, Álvarez salió a decir en los medios que quienes tomaron por unas horas el emblemático edificio no pertenecían a agrupaciones estudiantiles, sino a “partidos políticos” con “fantasías revolucionarias”. Nada dijo del incumplimiento por parte del Gobierno de la Ley de Financiamiento Educativo que motivó el reclamo. Pero el debate siguió durante todo el jueves, en esos términos agresivos, a los que terminó subiéndose en redes sociales el propio presidente Javier Milei.

Milei compartió un tuit con el que Jonatan Viale acusó al diputado de Unión por la Patria, Itai Hagman, de participar en la toma del edificio. “En cualquier país normal es motivo de expulsión inmediata del Congreso”, escribió. El diputado salió a aclarar que se trataba de una fake, dado que no participó de la protesta, sino que se acercó a la sede de Educación cuando le avisaron que la policía estaba por reprimir a los estudiantes. Hagman le respondió que compartir “una fake de Viale es un tema menor. El problema es que sos un miserable que se caga en el derecho a la educación, incumplís la ley y estás rematando los recursos de nuestro país”.

Tian dice que todo el ruido político alrededor de la toma es para “disminuir nuestra lucha, porque le tienen miedo a la juventud organizada”. “Milei sabe la fuerza que tenemos. Francia es un gran ejemplo de lucha y de lo que puede hacer un pueblo cuando un Gobierno toma medidas que van contra él”, dice en referencia a lo que sucede en la ciudad del amor, donde ya hay más de cuatrocientos colegios tomados como protesta por los recortes en educación bajo la presidencia de Emmanuel Macron, par de Milei con quien se reunió hace apenas una semana.

 
 

“Si tanto se la pasan llenándose la boca en nombre de la ley, primero deberían cumplir con la Ley de Financiamiento Universitario. Con mucho gusto los estudiantes nos sentaríamos a hablar de la gravedad de que el Gobierno esté incumpliendo la ley, y a eso fuimos, pero no obtuvimos respuestas”, concluye.

Justificar la represión

Para justificar la represión que tuvo lugar la noche del miércoles en el Palacio Pizzurno, sede del exministerio y actual Secretaría de Educación, el “Galleguito” Álvarez difundió que “frente a los hechos de violencia, el Estado tiene la obligación de defender el Estado de Derecho, siempre dentro de los límites de la Constitución y la Ley”. Pero obvió el hecho de que la toma se realizó para exigir el cumplimiento de una ley aprobada hace ya casi un año y evadida por el oficialismo.

El miércoles, mientras un centenar de estudiantes de distintas universidades de CABA y el Conurbano esperaban sentados en el hall del edificio hasta que alguna autoridad de la Secretaría de Educación apareciera, les prometieron que el secretario Carlos Torrendell se reuniría con cuatro representantes, las cuales fueron escoltadas arriba mientras el resto se retiraba fuera del edificio.

Las estudiantes ingresaron a una sala en donde les quitaron sus celulares y las dejaron incomunicadas. Allí, para escuchar los reclamos por las Becas Progresar y el financiamiento universitario, Torrendell permaneció tres minutos hasta que lo llamó por teléfono la Ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, para decirle que con ellas no podía hablar. Una de las allí presentes, la consejera directiva de Sociales, Agostina Olivera, sostuvo que las llevaron ante un títere: “El Estado argentino no tiene secretario de Educación, Torrendell nos recibió 3 minutos hasta que Petovello lo llamó y lo retó como a un nene”.

Mientras efectivos de la policía federal desalojaban con escudos a los estudiantes, empujándolos del edificio público y sus inmediaciones, el Ministerio de Capital Humano compartió un comunicado en donde afirmaron que “denunciarán ante la Justicia la toma violenta del Palacio”.

El estudiante de actuación de la UNA, Manu Cucha, resaltó que en los videos que circularon “puede verse que somos estudiantes que estábamos sentados, escribiendo carteles, subrayando apuntes, y lo que sucedió fue una represión violenta contra una manifestación pacífica”.

Lo acontecido se enmarca de cara a una Quinta Marcha Federal que tendrá lugar el 15 de octubre, tras meses de paros y clases públicas, para exigir el cumplimiento de la Ley que abarca la actualización de salarios docentes y nodocentes, y de las partidas presupuestarias. Además, hace unos días el juez Martín Cormick declaró la inconstitucionalidad del decreto con que Javier Milei busca evitar cumplir con la Ley.

En una entrevista radial, Álvarez acusó a quienes ingresaron al Palacio Pizzurno de vivir “una fantasía revolucionaria” mediante la imitación de las recientes protestas estudiantiles que acontecen en París. Sostuvo que “ellos creen que pueden hacer la gran París, viven en ese mundo, pretenden generar un hecho revolucionario y que caiga el Gobierno”. Además, sostuvo que lo único que consiguieron fue “agredir a gente que estaba trabajando”.

El vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti, se pronunció al respecto y sostuvo que “el problema que hoy tenemos es este: ¿qué tiene qué hacer alguien que fue al Congreso, que ganó una votación y que el Gobierno se la veta y no cumple la ley? ¿Dónde reclama?”. Aún así rechazó “cualquier manifestación violenta”, pero en particular los ataques del Gobierno “hacia los que piensan distinto”, y afirmó que la Justicia debe actuar “con quienes ahora irrumpieron en el ministerio, pero también con el Presidente de la Nación por las agresiones que realiza en la situación de poder que se encuentra”.

Para Cucha, la gestión libertaria busca encasillar a los manifestantes como “kukas, peronistas, zurdos, y adjetivarnos como terroristas, todo para no hacerse cargo de que lo que había anteayer eran estudiantes universitarios reclamando una ley que ya fue aprobada en el Congreso ocho veces, con ocho fallos judiciales a su favor”. Además, sostuvo que lo que los estudiantes intentan construir es un país “con democracia en serio, y nuestras herramientas son las huelgas, las manifestaciones”.