Perdón pero soy demasiado jodida.
La cursilería me brota.
El tacto es mi forma más grande de querer.
Perdon, hablar es mi manera de querer. Te parece absurda seguramente.
Pero mis lágrimas frías que recorren mis mejillas, me recuerda que la distancia entre nosotros mientras estamos en la cama… está fría.