Mi piel con ansiedad calor transpira
la flama de ternura apasionada,
y toda mi figura es una pira
que quiere por tu esencia ser saciada.
La gloria del placer mi cuerpo aspira,
y quiero que me dejes calcinada
lujuria poderosa que suspira
con ansia muy divina y desbocada.
En éxtasis supremo yo quisiera
sentir de tu pasión su fuego ardiente
que corre por mi vientre como río.
Un río cuya fuente siempre fuera
el ánfora con beso incandescente
que calma con su vino el desvarío.
Autor: Martha Irene Sanchez
Managua, Nicaragua