He pensado seriamente en el regreso
en ceder a ese deseo tan intenso
declararme derrotado
o mejor desterrado
hay días buenos apartados
-me pregunto dónde- dicen los optimistas
yo me conformo con no llorar demasiado
o al menos no sentirme despreciado
dame tu mano fulano
a cambio tendrás mi abrazo grato
no me llames extraño
¿Acaso nuestro Dios no nos hizo a todos hermanos?
Olvido a veces que tu dios tiene otro acento
y que según tu criterio
mi visa aún está en espera
para ocupar un puesto en su reino
vuela bajo compañero
mira que a veces
las mariposas cambian su rumbo
y vaya uno a saber
quizá sus vientos arrastren tu orgullo
Dame tu esfuerzo jornalero
tu pago será
las migajas de tu empeño
mira que mi tercer auto no da espera
y mi mansión en la playa necesita muebles nuevos
He pensado seriamente en el regreso
pero ¿Quien enseñará a mis hijos lo que es el esmero?
¿Quien preparará su camino hacia un futuro de éxito?
El otro gran dilema es
que de allá donde vengo
ya no guardo ningún sustento
ni techo ni suelo, incluso
ni abrazo ni beso
Que tristeza grande
migrantes compañeros
somos desterrados de lo propio
somos desterrados de lo ajeno
pálido y augurio
me levanto temprano
me tomo un café que sabe solo a recuerdos
mientras
pongo los pies en el suelo
e intento convencerme
que esta es la tierra adonde ahora pertenezco
o bueno
al menos eso es lo que creo.