Vacía quedó nuestra cama, desnuda de besos
y caricias. Así quedó tras tu partida.
Vacía quedó nuestra cama, sin esas flores
y poemas que alegraban mis mañanas.
Vacía quedó nuestra cama, carente del fuego
que deboraba nuestros cuerpos. Así quedó
desde esa noche que dijiste adiós.
Vacía quedó nuestra cama, bañada por
las lágrimas de un alma en agonía.
Vacía quedó nuestra cama, sola y
deshecha, perdiéndose en el limbo del olvido.
VAle DGlez.