Eres el amor prohibido que vives escondido,
entre las oscuras noches de mi ansiedad,
y grito tu nombre, porque Dios me ha permitido,
aunque no pueda tenerte eres mi felicidad.
Eres la esencia viva que habita mis sueños,
y mis manos se entrelazan al verte llegar,
siento tu perfume y tus labios risueños,
y sufro en silencio cuando te veo marchar.
Me pregunto por qué es prohibido este amor sincero,
si al sentir tu cuerpo ardiente me llenas de pasión,
yo estoy muy seguro amor, que no fui el primero,
pero sí seré el último que viva en tu corazón.
¿Por qué, pues, noche pasajera me castigas tanto,
si yo siempre te espero ardiendo de amor?
¿Por qué caminas aprisa, sin mirar mi llanto,
si al amanecer me quedo con todo mi dolor?
Pues tan solo son instantes que te tengo presente,
porque pronto la luna nos traerá la alborada,
y mi cama pregunta por aquella ausente,
por aquella tierna mujer de dulce mirada.
Y cuando vuelva la noche y te halle en mi pensamiento,
volverán tus dulces besos a encender mi corazón,
serás en mis sueños el más hermoso sentimiento,
y aunque estés ausente, te recordaré con emoción.