PECH

Tres cuervos sobre la cuerda

Hay tres cuervos sobre una cuerda

mirando con incredulidad el amanecer,

escuchar el rugir de los autos

y la agonía de las paredes.

 

Graznan poemas lúgubres de naturaleza feroz

y escuchan el responder del viento.

Dicen que volar es un acto de rebeldía

y aprenden mejor el sueño de amar.

 

Sus alas son portales de miseria y mala suerte;

su plumaje fue forjado con la tristeza del espacio

y sus picos son puñales de sabiduría.

 

Hay tres cuervos...

la cuerda se ha quedado solitaria

y el rumor de la mañana 

solo tiembla al contemplar la ausencia

de las sombras de la muerte.

Y la infamia del vacío quedó 

entre

la ciudad y mi voz.