Hay amores que se tienen
aunque nunca estén contigo,
que se van y siempre vienen
en tus sueños cual castigo.
Hay amores que retienen
un aroma a dulce trigo,
que sin verlo te sostienen
y te vuelven un mendigo.
Hay amores que no llegan,
aunque esperes cada noche;
y hay amores que se entregan
en tus sueños con derroche.
Y tal vez, a medianoche,
llegan otros que se niegan…