Sheilo Sanz

¡ LATIDO REPENTINO!

¡ LATIDO REPENTINO !   


Es penetrante  el rastro 
que sostiene vinculo intenso.

Con ese pulso enervante.

Carente de abrupto ruido nocturno,
desde una excesiva transparencia.

Que destila un destello...
¡ tan único !

Como también seductor.
•
Repitiendo con firmeza.
¡ Cada latido repentino !

Se pincela como legitimo dueño,
cada omitido modo silente.

Permutando el umbral sidéreo,
¡ que no es olvido eterno !
•
Noble es cada sutil nota implicada,
en sensorio instante insistente.

Exhalando sensible
letra emocional.

Que sabe impactar,
ese intocable muro.

Que el vencido tiempo...
¡ no supo como mirar !
•
Todavía carece  de usual
lógica pensante.

Esa disyuntiva vacuidad... fraccionada en rara proximidad. 

Contra esas nocturnas
horas todavía desveladas.

Que no evitan cada relegado destello experimental.
•
Donde toda invocada
ilusión derramada.

Sobre todo invisible
elemento perceptible.

Sigue influyendo seducción.

Como persistente
revelación subjetiva.
•
Hay refulgencia excitante,
en sensitiva magia perfecta.

Emergiendo desde...
la negrura dominante.

Que intenta no ser detenida,
como onda imaginaria.
•
Se filtra el constante tacto,
de un sueño penetrante.

Por cualquier escisión pequeña.

¡ Como silueta repentina !

Que se hace materia viva,
en cada intocable pensamiento.
•
Aunque arde este vinculo directo,
que interfiere de repente.

Contra toda perspectiva habitual,
que ofrece reserva opcional.

Durante cada oponente
gravedad glacial.

Que duerme ceñida de la brisa.
•
Mientras nunca ha sido...
suficiente plenitud constante.

Ese movimiento rutinario,
que persiste dominante.

Sobre un follaje extenuado,
que protege su raíz elemental.

Aun cuando no sobrevive,
la hoja que recibe el impacto.
•
¡ Es aquí... y,  es así !

Como órbita esta vaporosa metáfora mental.

Tan dificultosa desde cada brumosa,  disolución dactilar. 

Revertida en fragmento simple.

Como repentina fractura,
que implica breve pulsión.

Resonando lo seco del aire.
•
Reafirmando mi indulgente perspectiva sensorial.

Que interfiere de repente,
desde un instintivo silencio.

¡ Tan sinérgico !

Cuando rompe instigadora,
¡ la reducida sombra...!

Esa secreta atadura pragmática,
convertida en receptiva ánfora
•
¡ Quizás,  es así...!

Como continua contenida...
una intrigante frase excepcional.

Convertida en fácil explicación.

Que solo una frágil..
nostalgia sostiene.
  
Como umbría devoción...
trazada en ese curvado matiz.

¡Que no desaparece !
en cada latido emergente.

 

Autor.  Consuelo Sanchez.