Siempre te escondes
en las sombras de la puerta,
no queriendo exponerte al dolor,
pero… en el camino te alejabas
de la felicidad… que daba el mundo.
Es difícil entender cómo
llegó la alegría… porque nadie
saco un teléfono y dijo: Ven,
te necesitamos aquí. Nah, ella
simplemente apareció y no se fue.
Habrá muchos días para trabajar,
pero pocos días… para cantar,
atrás los días grises que no sirven
de nada, y abraza con fuerza los
colores pastel… contágiate de su locura.
Has de haber conocido varias
señoritas… ofreciéndote un refugio,
y aunque lo hacían bien… a su modo,
lo que te estoy dando… es básicamente…
un poco de creatividad… sin ser excesiva.