El desalmado

LA VERDADERA GRANDEZA

No por dominar los cielos

o por recorrer los mares,

no por poseer dinero

ni por la ciencia o el arte.

 

No por cultivar los campos

o por construir ciudades,

no por conocer los astros

ni por domar animales.

 

No por rezar a los dioses

o por levantar altares,

no por crear religiones

ni por alzar catedrales.

 

No somos por todo esto

los humanos importantes,

sino por abrir el alma

al dolor del semejante.

 

Y por tenderle la mano,

y por amar sin ambages,

y por sembrar la esperanza

donde el sufrir es muy grande.

 

Porque al final del camino

cuando tu luz ya se apague

no contará lo tenido

sino el amor que dejaste.