Hoy te vi avanzar, sola
a lo largo del pasillo
Llevabas mi mirada de sombra,
sin ni siquiera advertirlo.
Caminabas lenta, orgullosa,
Como con galas de oro fino.
Yo recordé aquellas horas
Que pasé en tu edén perdido
Sólo duró un instante
Acaso un instante infinito
Me queda una fiesta de disfraces
Y ninguno es el mío