Alberto Escobar

Y yo

 

 

Quedé estupefacto,
muchos vadenes,
una calle que bordea
un polígono industrial,
un patín reciente, eléctrico,
quise ensayar el camino
a donde una entrevista,
mañana, necesito trabajo,
cubano de Matanzas
en Sevilla, un mundo nuevo,
precioso, sin limitaciones
de lo básico, supermercados
con todo lo habido y por haber...
Perdí el conocimiento
unos minutos, dijeron, 
un rasguño en el codo, sangre 
en la acera, creo, dos agentes 
de policia, de patrulla, en coche,
se me acercaron con sus gorras
y su pose impositiva, ¿estás bien?
sí, qué rasguño, voy al ambulatorio 
aquí cerca, te llevo, cómo estás,
mejor, ¿qué decía mientras 
perdí el conocimiento? no lo sé,
cuando llegué ya volviste, vaya,
y mi amigo, bien, me dijo 
que te diera un beso, ya lo llamaré
después, qué caída más tonta,
descansaré todo lo posible 
para la entrevista, sí, descansa,
aquí te dejo, me alegro de conocerte,
y yo.