CICATRICES DE VERTE EN DISTANCIA
Hay cicatrices que no deja el tiempo,
sino la distancia de tenerte cerca,
mirarte de lejos,
y saber que ya no puedo acercarme a ti.
Te veo pasar
y mi corazón guarda silencio,
como quien esconde una lágrima
para que nadie conozca su tristeza.
No te culpo por no quererme,
ni reclamo lo que nunca fue mío;
simplemente aprendí
que también se puede amar desde lejos.
Tu presencia me duele,
pero tu ausencia también,
porque hay amores que no terminan,
solo aprenden a vivir en silencio.
Quizás algún día
pueda verte sin sentir esta herida,
sin que el recuerdo me tiemble en el pecho
y sin que tu mirada me parezca tan distante.
Mientras tanto, seguiré caminando,
con mis cicatrices y mi poesía,
porque algunas heridas no se borran:
se convierten en versos
para aprender a soltar sin dejar de sentir.
- El bohemio puro.