EL HOMBRE DE BUEN VER
—Señoras y señores… yo no quiero presumir…
…pero la verdad es que soy un hombre de buen ver.
Yo soy un tipo de buen ver, donde voy causo sensación; cuando entro a una cantina se me arma la revolución.
Las mujeres me sonríen, los hombres me miran mal.
—¡No mirés a mi mujer!
Y yo les digo tranquilo:
—Señor, yo soy así, ¿qué le voy a hacer? Si nací tan buen mozo, no me puedo esconder.
Yo soy un tipo de buen ver, un galán de exposición; las mujeres me persiguen, ¡qué terrible situación!
Yo no tengo la culpa, no fue mi decisión; si nací con este encanto, ¡culpen a la creación!
Yo soy un tipo de buen ver, un fenómeno natural; pero mi esposa me recuerda: —¡Los platos hay que lavar!
Si camino por la calle, hasta los perros van detrás; las mujeres me sonríen, los vecinos dicen: “¡Ahí va!”
Yo mantengo la humildad, no me gusta presumir; aunque frente a mi espejo me cuesta mucho discutir.
Mi espejo es mi mejor amigo, nunca me quiere engañar; cada mañana me mira y me dice:
—¡Qué barbaridad!
Yo soy un tipo de buen ver, un galán de exposición; las mujeres me persiguen, ¡qué terrible situación!
Yo no tengo la culpa, no fue mi decisión; si nací con este encanto, ¡culpen a la creación!
Yo soy un tipo de buen ver, un fenómeno natural; pero mi esposa me recuerda: —¡Los platos hay que lavar!
Mi esposa, curiosamente, no lo quiere confirmar; dice que tengo pinta de hombre de trabajar.
Dice que soy un jornalero, que debería aterrizar; pero yo sé que tiene celos, eso es fácil de notar.
Un hombre como yo no se encuentra por ahí; hay que tener mucha suerte para encontrarme a mí.
O también puede pasar que tengas mala visión; porque para verme guapo se necesita imaginación.
Y yo, muy generoso, le digo con emoción:
—Por fin una mujer sensata que reconoce mi valor.
Ella me mira… se queda callada…
Y yo pienso:
—Está emocionada.
Yo soy un tipo de buen ver, un galán excepcional; un regalo de la vida, ¡un monumento nacional!
No tengo la culpa si me quieren admirar; si las mujeres me miran, ¿qué les voy a reclamar?
Yo nací con este encanto, con esta pinta y este porte…
—¡Sí, sí! Ahora vení a lavar los platos, Adonis de supermercado.
—¡Pero, mujer!
—¡Los platos!
—¿No vas a reconocer que soy un hombre extraordinario?
—¡Sí!
—¿Sí?
—¡Extraordinariamente vago!
¡Yo soy un tipo de buen ver!
Eso lo dice mi espejo.
¡Yo soy un tipo de buen ver!
Y mi espejo nunca miente.
¡Yo soy un tipo de buen ver!
Las mujeres me sonríen.
¡Yo soy un tipo de buen ver!
Los maridos se arrepienten.
¡Yo soy un tipo de buen ver!
Yo no provoco los celos.
¡Yo soy un tipo de buen ver!
¡Los celos vienen solos!
¡Adonis de supermercado!
¡Ese soy yo!
¡A lavar los platos!
¡Eso no es para un galán!
¡A lavar los platos!
¡Yo nací para conquistar!
¡A lavar los platos!
¡Qué falta de consideración!
¡Adonis de supermercado!
¡Pero de buen ver!
¡De buen ver!
Soy guapo por delante, soy guapo de perfil; soy guapo de espaldas…
¡y hasta dormido me veo juvenil!
¡Yo soy un tipo de buen ver!
Si ser guapo fuera delito, yo tendría condenación.
¡Yo soy un tipo de buen ver!
Y si ser vanidoso fuera pecado…
¡ya tendría reservación!
¡Adonis de supermercado!
¡Pero de buen ver!
¡De buen ver!
—Y ahora sí…
…a lavar los platos.