Bajo la luz de la comencé a soñar
con el brillo de las estrellas
y su dulce cantar.
La Luna con su frío entumecía el andar
de aquella alma solitario que vagando va,
las luciérnagas en su vuelo susurrando van
y los grillos en su canto enamorando van.
El cielo en su destellos y su gran inmensidad abraza la tierra y
la deja descansar.
Y mientras la noche lentamente muriendo va los gritos de mi alma en el l cielo estan.