Daor

Volver a subir

La montaña aquella que vestida de blanco me enseño que la valentía no es llegar a cumbre.  

Que es poder ser feliz, disfrutar y sobre todo \"que es más valiente el que dice y decide no seguir más.\"

Porque aferrarse a un camino que te hace daño, que con cada paso que das te acerca más a un dolor insoportable, eso no es amor por la montaña. Es terquedad. Y es hay donde descubro que las personas son igual a la montaña.

 

A veces se ama tanto que decides cargar con todo, arreglar todo, salvar todo. Por que crees firmemente que al llegar a la cima todo estara bien.

Pero en el camino, llega un punto en el que el clima pesa tanto que no ves un camino y solo queda desistir.

 Ahí es cuando la montaña entre tanta niebla te susurra : \"suelta\".

 

En ese punto entendí que a veces él seguir duele más que él soltar.  

No es rendirse. Es estar bien.

Entender que no todo lo que amas se queda, y no todo lo que quieres se puede conseguir.

Hoy camino más liviano.  

Sí, el clima está bueno, camino.  

Sí, se pone pesado, descanso.  

Y si ya no puedo más, aprendo a decirlo y a bajar en paz.  

Porque la montaña, como la vida, siempre va a darte más oportunidades. Y yo tengo que estar bien, para volver a subir.