FRANCISCO CARRILLO

mi descanso.

Ni cien veleros con sus velas

ni cien cañones con su estruendo

serán bastantes si durmiendo

me hallo en mantas de franela.

 

De mil vidas en esquelas

anunciando triste duelo

ni mil muertes en el cielo

me cambiaran las ideas.

 

Que se pare el mundo y triste

que en tanto vivir al fin muera

de la gracia de Dios siendo inerte.

 

Que mi sueño nada altera

y soñando preso, y libre

soy a España su bandera.

 

Mil balazos que se fijen 

en el aire, por condena

ni el llorar por tanta pena

el despertar, me lo exigen.

 

Que entre sueños tengo el lema

de soñar, y si no piden

que despierto y mas insigne

que soñando, nada tenga.

 

Mi descanso nada altera

y mis sueños son de noble

mi razón, que me durmiera.

 

Que hasta el rico se hace pobre

y que el pobre, sueña riqueza

y entre sueños, sueña el hombre.

 

Que mi descanso no altera

los gritos o tantas voces

que el silencio, reine y goce

por soñar entre quimeras.

 

Soñando está mi mente, mi alma

mi corazón y mi cuerpo

descansando mi cerebro

la carne, presa en la cama.

 

Ni mil cañones ni mil velas

ni mil muertos en el cielo

evitaran mi descanso.

 

Pues durmiendo estoy soñando

y soñando estoy despierto

y el descanso, es lo que cuenta.