Cuando te conocí, comprendí que encontré lo que tanto buscaba,
Presentí que te amaría como a nadie en este mundo,
Supe que no eras algo pasajero o un simple capricho,
Me imagine que al rosar tus labios me sentiría volar,
No me equivoque al pensar que al tomar tus manos
Me sentiría el dueño del mundo.
Como describir con mis letras, tu cautivante sonrisa,
Como no perderme en el balcón de tus ojos
Cuando estos parpadean,
Como calmar mi corazón que esta dispuesto a amarte,
Entonces mujer, provócame una y otra vez,
Que yo te regalare mis latidos y mis brazos
Te cobijaran por el resto de mi vida.