Sierdi

LIBRE ALBEDRÍO

Después de levantarme dormí...

Así, como duermes tus días.

Saciado, de ingerir vegetales,

Saludé un amable camino solitario.

Dándome a elegir dos destinos;

Refrescantes playas o espesor de bosques.

Obviamente elegí los bosques, para no quemar mis espaldas.

Al acariciar febril escozor de punzante  pedregal, quizás, quise tomar camino de regreso. Pero a mis espaldas un hambriento lobo, me llevó a una rústica cocina, 

Y me acordé de la playa.