syglesias - El Poeta de la Nostalgia

Por amarte, así, la carta que el viento se llevó a dormir - De la vida

 

Este poema está inspirado en una carta… 

 

syglesias
Presenta


Del ciclo de la vida en Parejas…

 

“Este poema, está basado en hechos reales de mi vida. “

 

Por amarte, así, la carta que el viento se llevó a dormir - De la vida:

 

“A veces, la vida, dice, será duró, no recibir contestación,

Pero ya no puedes obligar a quien, no desea pensar en ti.”

 

Escribí tu nombre en un papel que olía a tarde vieja,

Con tinta azul y temblorosa, como escribiendo un epitafio,

Y la doble en cuatro, como quien guarda un último latido,

 

La metí bajo la almohada, creyendo que así no te irías,

Que el calor de mi cabeza bastaría para mantenerte viva.

Pero la noche es traicionera cuando se viste de silencio,

 

El viento entró sin pedir permiso, como un ladrón de suspiros,

Movió las cortinas, rozó los libros, jugó con mi cabello,

Y en ese descuido, se llevó tu carta hacia la nada,

 

No la vi partir, solo sentí el vacío entre las sábanas,

Como si algo esencial se hubiera roto sin hacer ruido,

Y yo, inmóvil, fingiendo dormir para no llorar despierto,

 

Ahora la almohada huele a polvo y promesas incumplidas,

Ya no guarda tu letra, ni el rastro de tu piel en el papel,

Solo un hueco profundo donde antes latía tu recuerdo,

 

Imagino tu carta volando por calles que nunca pisamos,

Llevando palabras que ya no tienen destino ni remitente,

Perdida en un cielo gris que no se compadece de los amantes,

 

Quizás cayó en un río, o la recogió un niño sin nombre,

O se deshizo en mil pedazos como nieve en verano,

Y yo sigo aquí, buscando en el aire lo que el viento se llevó,

 

La soledad se acomodó a mi lado como una vieja conocida,

Me abrazó con sus brazos fríos y me susurró al oído:

“Ya no hay cartas, ni amor, ni nadie que espere por ti”,

 

Cada noche reviso bajo la almohada, por si acaso regresó,

Pero solo encuentro migajas de sueño y un nudo en la garganta,

Y la certeza de que el viento no devuelve lo que se lleva,

 

Tu carta era mi última ancla, mi prueba de que exististe,

Y ahora soy un barco a la deriva en un mar de almohadas vacías,

Sin rumbo, sin puerto, sin tu letra que me llamara a casa,

 

Y así me quedo, escribiendo versos que el viento también se llevará,

Porque ya aprendí que el amor, cuando se escribe en papel,

Está condenado a volar y a perderse para siempre olvidado,

 

Imagino tu carta volando por calles que nunca pisamos,

Llevando palabras que ya no tienen destino ni remitente,

Perdida en un cielo gris que no se compadece de los amantes.

 

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Sergio Yglesias García
Caracas, 08/09/2026 08:45 PM