LA MAR
La mar, mi amante despechada,
de celos encendida,
de envidia carcomida,
mujer al fin, enamorada.
Jugué contigo en playas,
en roqueros escondidos.
Te hice promesas,
besé tus labios salados,
tu garganta de espuma,
y acaricié tus olas con ternura.
Temí tu furia desatada,
el fuego pintado en tu mirada;
busqué refugio, amedrentado,
cuando te sentiste engañada.
Tu amor queda en mi recuerdo
y siento temor por tu locura.